
De las chalanas a las primeras marcas: cómo sería la Zofri de la frontera de Argentina y Bolivia
Un nuevo régimen para tiendas libres de impuestos abre la posibilidad de transformar Aguas Blancas en un polo comercial similar al de Iquique. Apuntan a atraer turismo, inversiones y compras legales.
La frontera entre Argentina y Bolivia podría experimentar uno de los cambios comerciales más importantes de los últimos años.
Un nuevo régimen habilitado por el Gobierno nacional permite la instalación de tiendas libres de impuestos en pasos fronterizos terrestres y abrió la posibilidad de desarrollar una especie de \"Zofri salteña\" en Aguas Blancas.
La iniciativa busca atraer inversiones, turismo y primeras marcas a una zona históricamente vinculada al comercio informal y al cruce de compradores hacia Bolivia.
Durante años, miles de argentinos viajaron a la Zona Franca de Iquique (Zofri) para comprar tecnología, indumentaria, electrodomésticos y productos de primeras marcas a precios competitivos.
Ahora, la idea es que una parte de ese movimiento pueda generarse dentro de Argentina.
\"Los salteños vamos a comprar a la Zofri de Iquique.
Entonces, ¿por qué no podrían venir a Aguas Blancas a comprar tecnología de primera o marcas internacionales?\", planteó el interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán.
Lo que buscan es convertir una zona históricamente asociada al comercio informal en un polo de compras legal y atractivo para turistas y consumidores.
Menos informalidad y más comercio legal Uno de los principales argumentos detrás del proyecto es la posibilidad de canalizar parte del movimiento económico que hoy circula por vías informales.
La frontera entre Aguas Blancas y Bermejo registra un intenso flujo comercial durante todo el año.
La diferencia de precios y el tipo de cambio favorable impulsan a miles de argentinos a cruzar diariamente hacia Bolivia para realizar compras.
En distintas oportunidades, el propio Zigarán describió el fenómeno dando cuenta de la realidad: \"Van a comprar en Bolivia, esa es la realidad\".
La intención ahora es ofrecer una alternativa del lado argentino.
Es legalizar la informalidad, pero en el comercio minorista\", explicó el funcionario.
De las chalanas a las primeras marcas La propuesta también aparece en un contexto donde el sistema de chalanas y el comercio fronterizo volvieron al centro del debate.
En las últimas semanas se conocieron estimaciones que señalan que entre 3.000 y 4.000 personas cruzan diariamente entre Aguas Blancas y Bermejo, mientras que en jornadas de máxima actividad la cifra podría acercarse a los 20.000 cruces.
Detrás de ese movimiento se desarrolla una intensa actividad económica vinculada al turismo de compras.
La diferencia es que la eventual llegada de tiendas libres de impuestos permitiría captar parte de ese consumo dentro de Argentina.
Muchas veces comprás una lotería porque no sabés cuánto va a durar el producto.
Si esto avanza, podrían llegar marcas de primera línea\", sostuvo Zigarán.
Qué productos podrían venderse Aunque todavía resta avanzar en reglamentaciones específicas y en la implementación práctica del sistema, el modelo apunta a una oferta similar a la que funciona en otras zonas francas de la región.
Entre los rubros que podrían ganar protagonismo aparecen: Tecnología Indumentaria Calzado Perfumería Electrodomésticos Productos importados La expectativa es que el esquema genere nuevas inversiones privadas y amplíe la oferta comercial en una región donde históricamente el comercio estuvo condicionado por la frontera.
Un cambio de lógica para la frontera Durante años, el flujo económico tuvo una dirección predominante: argentinos cruzando hacia Bolivia para comprar.
La eventual instalación de una zona comercial libre de impuestos podría modificar parcialmente esa dinámica.
Ya no se trataría solamente de cruzar para conseguir mejores precios, sino también de generar un atractivo comercial dentro del propio territorio argentino.
Por ahora, la iniciativa se encuentra en una etapa inicial y dependerá de futuras reglamentaciones, inversiones privadas y definiciones operativas.
Sin embargo, en la frontera norte ya imaginan un escenario distinto.
Si el proyecto avanza, Aguas Blancas podría convertirse en uno de los primeros lugares de Argentina en ensayar un modelo comercial que durante años atrajo a miles de compradores hacia Chile.

