
Día de la Lealtad: cómo nació el peronismo aquel 17 de octubre de 1945
La detención de Juan Domingo Perón desató una movilización multitudinaria que terminó convirtiéndose en un punto de partida para el justicialismo. Ocho décadas después, la fecha sigue siendo una de las principales referencias históricas y políticas del movimiento.
El peronismo tiene una fecha de nacimiento que quedó marcada en las calles de Buenos Aires. El 17 de octubre de 1945, una multitud se congregó en Plaza de Mayo para reclamar la liberación de Juan Domingo Perón, detenido en medio de una crisis dentro del gobierno militar. Aquella jornada inauguró una nueva etapa política y dio origen a una celebración que, con el tiempo, se conocería como el Día de la Lealtad.
La figura de Perón había ganado protagonismo desde la Secretaría de Trabajo y Previsión. Desde ese lugar promovió medidas vinculadas con las condiciones laborales, los convenios colectivos y el reconocimiento de derechos que fortalecieron su relación con los sindicatos. Su acercamiento a los sectores obreros amplió su respaldo social, pero también profundizó los enfrentamientos con quienes cuestionaban su creciente influencia.
En octubre de ese año, la disputa llegó a un momento decisivo. Perón renunció a sus cargos y fue detenido, una situación que generó incertidumbre entre sus seguidores. El traslado a la isla Martín García encendió las alarmas en el movimiento sindical, que comenzó a organizarse para reclamar su liberación.
La movilización tomó fuerza en las localidades industriales de la provincia de Buenos Aires. Desde distintos puntos del conurbano, columnas de trabajadores avanzaron hacia la Capital Federal. La concentración creció durante el día hasta transformar el centro político del país en el escenario de una demostración popular que las autoridades ya no podían ignorar.
La presión de la multitud obligó al gobierno a negociar una salida. Perón regresó a Buenos Aires y, durante la noche, se dirigió a quienes permanecían frente a la Casa Rosada. Su aparición pública consolidó una relación con los sectores populares que tendría un papel determinante en los años siguientes.
El impacto de aquella jornada trascendió la liberación de un dirigente. El 17 de octubre mostró que existía una fuerza social capaz de intervenir directamente en las decisiones políticas y que el vínculo entre Perón y el movimiento obrero se había convertido en un fenómeno de alcance nacional. Esa identidad, construida alrededor de las demandas laborales y la participación popular, sería la base del justicialismo.
El proceso tuvo su siguiente gran capítulo en las elecciones del 24 de febrero de 1946, cuando Perón obtuvo la Presidencia. La movilización del año anterior había anticipado el respaldo que conseguiría en las urnas y el protagonismo que adquirirían los sindicatos y los trabajadores durante su gobierno.
Desde entonces, el peronismo incorporó el 17 de octubre a su calendario como el Día de la Lealtad. La fecha funciona como una referencia fundacional para el movimiento y como una oportunidad para reafirmar sus principios, revisar su historia y expresar sus distintas posiciones dentro de la política argentina.
A más de 80 años de aquella concentración, el aniversario continúa convocando a dirigentes, militantes y organizaciones sindicales de todo el país. El recuerdo de 1945 permanece en el centro de la identidad peronista y vuelve a poner en discusión el lugar de los trabajadores, los derechos sociales y la representación política de los sectores populares.
Más de Política

“Hay que cumplir con la Constitución”: Jaldo respondió a la presentación contra su reelección
Habrá un "zapatazo solidario" en Plaza de Mayo en "defensa de la producción nacional"

Israel define su futuro: Benjamin Netanyahu se juega la continuidad en unas elecciones decisivas
